Cuando hay calor extremo, las empresas tienen la obligación de proteger la salud de sus trabajadores, evaluar el riesgo térmico, adaptar horarios si es necesario, organizar pausas, garantizar hidratación, revisar trabajos al aire libre y documentar las medidas preventivas aplicadas. No basta con “tener sentido común” ni con decir al equipo que beba agua.
Si la actividad se desarrolla en construcción, hostelería, agricultura, logística, eventos, comercio, limpieza, reparto o cualquier sector expuesto a altas temperaturas, contar con una asesoría laboral para empresas en Sevilla puede ayudar a evitar riesgos, sanciones y accidentes laborales graves.









