Hablar hoy de inmigración en España ya no es hablar de algo marginal ni excepcional. Es hablar de vecinos, compañeros de trabajo, familias, autónomos, estudiantes y trabajadores que forman parte del día a día del país. Los últimos datos apuntan a que en España viven más de 10 millones de personas nacidas en el extranjero, alrededor del 20% de la población, y que su peso es especialmente fuerte en edades laborales.
En ese contexto, la regularización extraordinaria aprobada en abril de 2026 no es una noticia menor: afecta de forma directa o indirecta a cientos de miles de personas y abre una etapa nueva llena de esperanza, pero también de dudas prácticas.









