Si tu empresa participará en el Black Friday, no puedes subir un precio unas semanas antes para después anunciar una rebaja aparentemente mayor. El descuento debe calcularse tomando como referencia el precio más bajo que haya tenido ese mismo producto durante los 30 días anteriores.
Esto afecta tanto a los comercios físicos como a las tiendas online. También obliga a mostrar los precios con claridad, respetar las garantías y evitar mensajes que puedan confundir al consumidor.









