¿Vas a preparar los descuentos del Black Friday? El precio que pongas ahora puede dejarlos fuera de la ley
Si tu empresa participará en el Black Friday, no puedes subir un precio unas semanas antes para después anunciar una rebaja aparentemente mayor. El descuento debe calcularse tomando como referencia el precio más bajo que haya tenido ese mismo producto durante los 30 días anteriores.
Esto afecta tanto a los comercios físicos como a las tiendas online. También obliga a mostrar los precios con claridad, respetar las garantías y evitar mensajes que puedan confundir al consumidor.
Y aquí está el detalle que muchas empresas pasan por alto: la campaña no empieza el día en que publicas el descuento. Empieza mucho antes, cuando decides qué precio tendrá cada producto durante las semanas previas.
El precio que pongas ahora condicionará tu campaña de Black Friday
El Black Friday de 2026 se celebrará el viernes 27 de noviembre, aunque muchas empresas ampliarán sus promociones durante varios días o incluso durante todo el mes.
Eso significa que los precios aplicados desde finales de octubre pueden determinar cómo tendrás que presentar tus ofertas.
Para anunciar una reducción, el precio anterior debe ser el más bajo aplicado al mismo producto durante los 30 días anteriores al inicio de la promoción. No se puede elegir como referencia el precio que resulte más conveniente para que el descuento parezca mayor.
Tampoco basta con mostrar un supuesto precio recomendado por el fabricante si el comercio nunca ha vendido realmente el producto a ese importe.
Parece un detalle menor, pero no lo es. Una campaña mal planteada puede convertir una acción comercial legítima en publicidad engañosa.
¿Cómo se calcula correctamente el precio anterior?
Veamos un ejemplo sencillo.
Una empresa vende un producto por 100 euros durante octubre. A mediados de noviembre sube su precio a 120 euros y, cuando llega el Black Friday, lo ofrece por 90 euros.
No podría anunciar un descuento del 25 % tomando como referencia los 120 euros. El precio anterior que debe utilizar es 100 euros, porque fue el importe más bajo aplicado durante los 30 días anteriores.
La reducción real sería del 10 %.
La situación puede ser todavía más clara:
- Precio más bajo durante los últimos 30 días: 80 euros.
- Precio mostrado justo antes del Black Friday: 110 euros.
- Precio durante la campaña: 90 euros.
En este caso, no existe una reducción con respecto al precio anterior legalmente relevante. El producto cuesta diez euros más que el mínimo aplicado durante ese periodo, por lo que presentarlo como una oferta podría inducir a error.
La regla de los 30 días evita precisamente eso: subir artificialmente los precios antes de una campaña para construir descuentos que, en realidad, no existen.

¿Qué debe mostrar el comercio durante la promoción?
Cuando se anuncien descuentos del Black Friday, el consumidor debe poder identificar fácilmente:
- El precio anterior.
- El precio rebajado.
- Los productos concretos incluidos en la campaña.
- La duración de la promoción.
- Las posibles condiciones especiales aplicables.
El precio anterior y el nuevo deben aparecer de manera clara en la etiqueta, el cartel, la publicidad o la ficha del producto.
Además, si la oferta solo afecta a determinados artículos, la empresa debe evitar presentar la promoción como si se aplicara a todo el establecimiento. Anunciar “todo al 50 %” cuando el descuento solo alcanza a una pequeña parte del catálogo puede resultar engañoso.
Los productos rebajados también deben estar suficientemente diferenciados de aquellos que mantienen su precio habitual. El cliente no debería descubrir al llegar a caja que el artículo elegido estaba excluido de la promoción.
Las tiendas online también deben cumplir estas reglas
Vender por internet no permite aplicar criterios distintos.
Las tiendas online deben mostrar claramente el precio anterior y el precio reducido, además de informar del coste total de la compra. Los impuestos y cualquier gasto obligatorio deben estar incluidos o explicarse antes de que el cliente confirme el pedido.
Conviene revisar especialmente:
- Los gastos de envío que aparecen únicamente al final.
- Los seguros o servicios añadidos automáticamente al carrito.
- Los contadores que se reinician al terminar.
- Los mensajes de “últimas unidades” cuando no existe una escasez real.
- Las ofertas que supuestamente terminan en unas horas, pero continúan al día siguiente.
- Las comparaciones con precios que el comercio nunca ha aplicado.
Estas prácticas pueden generar una sensación artificial de urgencia y condicionar la decisión de compra. Una buena campaña puede utilizar mensajes persuasivos, pero siempre deben ser ciertos y comprobables.
¿Cambian las garantías y las devoluciones durante el Black Friday?
Un producto rebajado conserva sus garantías legales.
La empresa no puede reducir los derechos del consumidor simplemente porque el artículo se haya vendido con descuento. Si el producto presenta un defecto o no coincide con lo anunciado, el cliente mantiene sus derechos de reparación, sustitución, reducción del precio o resolución de la compra cuando corresponda.
En las compras online, el consumidor dispone generalmente de 14 días naturales para desistir de la compra sin necesidad de justificar su decisión, aunque existen algunas excepciones legales, como determinados productos personalizados, perecederos o precintados por razones de higiene.
En los establecimientos físicos, la situación es diferente. Si el producto no tiene ningún defecto, el comercio no está obligado con carácter general a aceptar una devolución por simple cambio de opinión. Puede hacerlo como parte de su política comercial, ofreciendo un cambio, un vale o el reembolso.
Ahora bien, si la empresa modifica su política habitual durante el Black Friday, debe comunicarlo antes de la compra de forma clara. Una condición escondida en la parte inferior de un cartel difícilmente evitará una reclamación.
Los errores más habituales al preparar los descuentos del Black Friday
La mayoría de los problemas no aparecen porque una empresa quiera engañar deliberadamente. Surgen por falta de planificación, por no conservar correctamente el historial de precios o por copiar campañas anteriores sin revisar las condiciones.
Estos son algunos de los errores que conviene evitar:
- Calcular el descuento desde el último precio, en lugar de utilizar el más bajo de los 30 días anteriores.
- Subir el precio semanas antes para anunciar después una rebaja mayor.
- Utilizar como “precio anterior” una tarifa recomendada que nunca se aplicó.
- Anunciar descuentos generales cuando solo afectan a unos pocos productos.
- No indicar cuánto durará la promoción.
- Añadir gastos obligatorios durante el último paso de la compra online.
- Utilizar avisos falsos de escasez o contadores que se reinician.
- Ocultar las condiciones de devolución.
- Reducir las garantías por tratarse de un producto rebajado.
- No conservar pruebas del precio que tuvo cada artículo.
El problema está precisamente ahí. Si llega una reclamación o una inspección, no basta con decir que el precio era correcto. La empresa debe poder acreditarlo.
Checklist para revisar la campaña antes de publicarla
Antes de activar los descuentos del Black Friday, recomendamos comprobar lo siguiente:
- Extraer el historial de precios de cada producto incluido.
- Identificar el precio más bajo aplicado durante los 30 días anteriores.
- Verificar que se compara exactamente el mismo producto y referencia.
- Mostrar con claridad el precio anterior y el precio rebajado.
- Indicar la duración real de la campaña.
- Precisar qué productos están incluidos y cuáles quedan fuera.
- Revisar que las afirmaciones sobre disponibilidad sean ciertas.
- Comprobar el precio final, los impuestos y los gastos adicionales.
- Informar de la política de cambios, devoluciones y desistimiento.
- Guardar capturas, tarifas y documentación de la campaña.
Este último punto es especialmente importante. Conservar una copia de las páginas, anuncios, carteles y precios aplicados permite demostrar cómo se planteó la promoción si posteriormente surge alguna discrepancia.
Una campaña comercial también necesita revisión jurídica
Preparar un Black Friday no consiste únicamente en elegir productos y diseñar anuncios.
Hay que coordinar precios, publicidad, condiciones de venta, devoluciones, garantías y funcionamiento de la tienda online. Un mensaje atractivo puede generar muchas ventas, pero también reclamaciones si promete algo que la empresa no puede demostrar.
Nuestro equipo de asesoría jurídica en Sevilla puede revisar las condiciones de una campaña, detectar mensajes confusos y ayudar a que la información comercial llegue al consumidor de forma clara.
Porque vender más es importante. Hacerlo sin comprometer la seguridad jurídica del negocio también.

Preguntas frecuentes sobre los descuentos del Black Friday
¿Puedo utilizar como referencia el precio recomendado por el fabricante?
Puedes mostrarlo como información adicional si queda perfectamente identificado, pero no presentarlo como el precio anterior del comercio si nunca lo has aplicado. El precio anterior de una rebaja debe ser el más bajo cobrado por ese mismo producto durante los 30 días anteriores.
¿Qué sucede si es la primera vez que vendo ese producto?
Si el producto se ofrece por primera vez, no existe un precio anterior aplicado por el establecimiento. La comunicación comercial debe evitar crear una comparación ficticia o dar a entender que se ha reducido un precio que nunca existió.
¿La regla de los 30 días también afecta a las tiendas online?
Sí. Se aplica tanto a establecimientos físicos como a tiendas online que anuncien reducciones de precio dirigidas a consumidores.
¿Puedo cambiar mi política de devoluciones durante el Black Friday?
En una tienda física puedes establecer condiciones comerciales específicas para las devoluciones de productos sin defectos, pero deben comunicarse claramente antes de la compra. No puedes eliminar las garantías legales. En las ventas online, además, debe respetarse el derecho de desistimiento cuando resulte aplicable.
¿Puedo anunciar una oferta si el precio es igual al que tenía anteriormente?
Si no existe una reducción real, presentarlo como descuento puede inducir al consumidor a error. Antes de utilizar expresiones como “oferta”, “rebajado” o “precio especial”, conviene comprobar el historial del artículo.
Prepara el Black Friday sin convertir un descuento en un problema
Una campaña improvisada puede terminar con precios mal calculados, condiciones contradictorias y anuncios difíciles de justificar.
En Servicentro ayudamos a empresas, autónomos y comercios a revisar sus obligaciones administrativas y legales antes de que aparezcan los problemas. Si estás preparando tus descuentos del Black Friday, puedes contactar con nuestro equipo para estudiar tu campaña y resolver las dudas de tu negocio.
El objetivo no es quitar fuerza a tus promociones. Es conseguir que resulten atractivas para el cliente y seguras para tu empresa.


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